¿QUE ES UN DISCÍPULO?
Un discípulo es aquel que recibe todo de su maestro, para llegar a ser igual a él y, a la vez, comunicar a otros esa misma enseñanza.
Pablo lo deja muy en claro en 2 Timoteo 2.2:
«Lo que has oído de mí ante muchos testigos, encárgaselo a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros».
Aquí Pablo identifica 4 generaciones de discípulos: Pablo, Timoteo, hombres fieles y otros.
¿Pero qué es en definitiva el discipulado? ¿Una disciplina? ¿Un estudio? ¿Una vida? ¡Claro que sí!, todo eso y mucho más. Es una disciplina, porque implica horarios, método, compromiso. Es estudio, porque implica un aprendizaje. Es vida, la del maestro que se refleja en la vida del discípulo.
1. El llamamiento al discipulado – Marcos 3.14-15: «A doce de ellos los designó para que estuvieran con él, para enviarlos a predicar, y para que tuvieran el poder de expulsar demonios». En este pasaje hay tres elementos claramente identificados:
a. Que estuvieran con él – Aquí se resalta la importancia de la comunión. El discipulado siempre incluirá la comunión entre el maestro y su discípulo.
b. Que predicaran como él – Aquí se resalta la importancia de la comisión. Una tarea encomendada por el maestro.
c. Que tuvieran la autoridad de él – Aquí se resalta la importancia de las credenciales. No es nuestra autoridad, sino la de Jesús.
2. La gran comisión – Hay cinco versiones de la Gran Comisión, y todas enfatizan un aspecto diferente de la misma.
a. Mateo 28.18-20 – Aquí tenemos la AUTORIDAD de la Gran Comisión: «Toda potestad me ha sido dada… por tanto vayan». Su autoridad en nosotros para cumplir su mandato.
b. Marcos 16.15-18 – Aquí tenemos la UNIVERSALIDAD de la Gran Comisión: «Vayan por todo el mundo y prediquen el evangelio de toda criatura».
c. Lucas 24.44-49 – Aquí tenemos el MENSAJE de la Gran Comisión: «…y que en su nombre se predicara el arrepentimiento y el perdón de pecados…».
d. Juan 20.19-23 – Aquí tenemos el MODELO de la Gran Comisión: «Así como el Padre me envió, también yo los envío a ustedes». De la misma manera, él nos envía como a su vez fue enviado por su Padre.
e. Hechos 1.8 – Aquí tenemos el PODER y el PROGRAMA de la Gran Comisión: «Pero cuando venga sobre ustedes el Espíritu Santo recibirán poder… serán testigos en Jerusalén, en Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra».
3. La reproducción del discípulo – Un discípulo nunca debe dejar de reproducirse en otros discípulos.
Lamentablemente, muchas veces la iglesia ha caminado un sendero diferente (púlpito – programa – proselitismo edificio: vengan a la iglesia), pero ha olvidado que el llamado es a reproducirnos en otros discípulos. Uno a uno; persona a persona.
El discipulado no es evangelismo, aunque lo incluye. Debemos evangelizar, tal como nos ordena el Señor, pero luego debemos discipular a quienes hemos evangelizado para ayudarlos a crecer y fortalecerse.
• El discípulo debe hacer discípulos
• El pastor debe hacer discípulos
• El misionero debe hacer discípulos
• Todos los cristianos deben hacer discípulos
4. El manual del discípulo – No podemos dejar el tema sin indicar que la Palabra de Dios es el manual del discipulado. Es nuestra base de enseñanza y de vida. Esto nos indica que para discipular, nosotros mismos debemos buscar cada día la guía de la Palabra de Dios. Para conocer más a Dios a través de la revelación de la Palabra.
Debemos tener en claro que el discipulado tiene un costo. Implica compromiso, dedicación, disciplina, conocimiento. Seguimiento, y mucha oración. Pero este trabajo tiene resultados eternos.
En definitiva, podríamos definir al discipulado como una TRANSFERENCIA. El maestro transfiere lo que es… sea espíritu o carne. Es nuestra responsabilidad crecer en santidad para que transfiramos santidad, ejemplo. Es importante que nos reproduzcamos en discípulos que evangelicen y haga discípulos en una cadena permanente de crecimiento y fe.
El discipulado para Pablo:
«Pero tú has seguido MI doctrina, conducta, propósito, fe, longanimidad, amor, paciencia…» (2 Timoteo 3.10). Como dijimos arriba, el discipulado es, una transferencia de lo que somos en alguien más.
1 COMER PALABRA DIA Y DE NOCHE
Job 23:12
Del mandamiento de sus labios nunca me separé; Guardé las palabras de su boca más que mi comida.
Jeremías 15:16
Fueron halladas tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fue por gozo y por alegría de mi corazón; porque tu nombre se invocó sobre mí, oh Jehová Dios de los ejércitos.
SALMO 1:2
Sino que en la ley de Jehová está su delicia,
Y en su ley medita de día y de noche
JOSUE 1:8
Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.
1.TESALONICENSES 5:
16 Estad siempre gozosos.
17 Orad sin cesar.
18 Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.
EFESIOS 6:18
orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos;
DANIEL 6:10
Cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, y abiertas las ventanas de su cámara que daban hacia Jerusalén, se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su Dios, como lo solía hacer antes.
EFESIOS 4:30
Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.
EFESIOS 5:18
No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu,
HECHOS 13:52
Y los discípulos estaban llenos de gozo y del Espíritu Santo.
HECHOS 6:3
Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo.
Jesús ayuno antes de su ministerio, cuarenta días y cuarenta noches Mt. 4:1-2
Pablo ayuno antes de su ministerio 3 DIAS Hch. 9:9
Los profetas y maestros de Antioquia estaban adorando y ayunando, El Espíritu Santo dijo: «Designen a Bernabé y a Saulo para el trabajo especial al cual los he llamado». Hch. 13:1-3