Comportamiento y actuación correcta según la conciencia y según las leyes y los usos y costumbres. Se identifica con la actitud ética en el obrar.
Con todo el término se emplea en determinados ambientes para diferencia lo que es en si mismo correcto, aunque no se ajuste a las normas tradicionales. Por ejemplo, en la teología de la liberación suramericana a veces se identifica ortopraxis con lucha violenta por la justicia y por la reivindicación de los derechos humanos. Esas posturas ponen en duda determinados postulados tradicionales referentes a la paz, al derecho a la propiedad o a la dependencia de la autoridad. Sitúan la conciencia del creyente en situaciones límites que unos califican de marxistas o otros de evangélicas. En el sentido aspecto son rectas (ortopraxis) y en el segundo son recusables.
No deja de ser un peligro el crear una moral de la ortopraxis alejada de los criterios evangélicos (híbrida entre una ideología social o socialista y una interpretación política del Evangelio).